Lo llaman política

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El de la actualidad, no asustarse. Tras una semana achicharrado por tierras levantinas, a caballo entre la Región de Murcia y la Comunitat Valenciana, los veintipico grados de la tierruca se agradecen. Quizás echo de menos entrar al mar o a la piscina y no congelarme en el intento, acostumbrado al caldo templado de aquellos lares.

Me perdí la visita de los Reyes a Comillas, y ya me jode, porque no tienen por costumbre los Monarcas acercarse mucho por aquí, y para una vez que vienen los dos. Si una cosa he observado desde la distancia, y no me refiero a la Real Visita, es que Lola va apareciendo más en las fotografías, va a más saraos, de la mano de Revilla, pero va. Se notan… ciertas cosas en su entorno.

Sin embargo habría que ponerle un cero al consejero de Medio Ambiente, y de paso un curso acelerado con Marcano. Me explico. Resulta que los Príncipes se han pasado por nuestro pabellón de la Expo de Zaragoza, y en la foto que hoy publica el DM, resulta que Martín, no está. Seguro que tenía mil cosas que hacer, y que la ausencia está perfectamente justificada… pero Marcano esa foto no se la pierde. Aún queda mucho que aprender en el PSOE en ese sentido.

Marcano por cierto no sólo no desaprovecha foto alguna (algunas las fuerza en exceso para desesperación de los fotógrafos, aunque eso es otra historia) sino que te monta un sarao por menos de nada. Lo de la UNESCO y las cuevas de la Cordillera Cantábrica ha sido la última excusa, en Puente Viesgo, con la exótica presencia del consejero de Sanidad en el singular evento. Será que no había ningún socialista de relumbrón disponible y tiraron del bueno de Truan, que no sabe decir que no.

Acabo de ver también como De la Serna le pone fecha al Cabildo, 2010, para poner en marcha uno de esos rimbombantes planes que esperemos sirvan para sacar del ostracismo a este barrio tan de actualidad en los últimos tiempos por motivos, en general, nada agradables para sus habitantes.

Y sobre todo, mucha UIMP, ministros, sindicalistas grandes y pequeños… sin olvidar las cuitas judiciales de Del Olmo, aunque eso da para un serial al que nadie sabe poner el punto final y acabará como el rosario de la aurora, al tiempo.

POR RAZONES AJENAS AL AUTOR LA COLUMNA DE LOS MARTES HA SALIDO EN MIÉRCOLES. APROVECHO PARA DECIROS QUE ESTOY DE VIAJE, ASÍ QUE LA ACTUALIZACIÓN DEL BLOG, AL MENOS EN LO QUE A MÍ SE REFIERE, IRÁ UN PELÍN “RELAJADITA”.

Se diga lo que se diga, se incumpla lo que se incumpla, se haga lo que se haga, al final, nunca pasa nada.

No es cuestión de que Javier Del Olmo vuelva a perder en los tribunales, o que esa misma justicia se lleve por delante al alcalde tránsfuga de Castro Urdiales. Ellos dos, son lo que son, y además dan ejemplos de sí mismos cada vez que abren la boca para volver a ahondar más en sus errores.

La cuestión es que no tengo tan claro que estas cuestiones acaben pasando factura a quienes las fomentan, ya sea el corporativismo del Gobierno Regional o el cortoplacismo del presidente del PP cántabro. Resumiendo, toda nuestra clase política, con los tres principales partidos a la cabeza.

El consejero de Industria y el alcalde tránsfuga no son los únicos casos en los que parece que no pasa nada. La digestión del último debate sobre la orientación política del gobierno ha sido otro ejemplo. Lo de orientación política, por cierto, me parece que define perfectamente lo que desde luego no es, un debate sobre el estado de la región.

Es de orientación política porque todo está orientado a mirar las cosas con un determinado cristal, que deforma la realidad, el verdadero estado de la región, que es lo que menos importa.

Ha sido este quizás uno de los menos presentables de los últimos años, dejando a las claras la crisis tan profunda que atraviesa el parlamentarismo en Cantabria (¿cuándo no lo estuvo?). Se llega a consensos en materias de segunda, o en cuestiones donde no queda más remedio, el resto va desde ocurrencias como “lo de La Remonta”, a las emboscadas parlamentarias de la oposición, que ha hecho acopio de iniciativas rechazadas en el pasado para engordar su interminable lista de propuestas.

Por lo demás, el debate constata que Revilla sigue sin tener claro como contribuir a frenar el cambio climático. Sí, como se lo cuento. El Presidente ahorra cada vez más energías, funciona a medio gas, con una mano en el bolsillo, sin despeinarse. Sin embargo, tala medio Amazonas con interminables discursos (ya van dos años) en los que el objetivo es pasar de las dos horas y media… como sea.

Enfrente un impotente y descolocado líder de la oposición, que aunque le pone mucha pasión, y le dedica muchas horas, sabe de antemano que está frente a un muro, contra el que “sus cócteles Molotov”, quedan en fuego de artificio efímero, breve, inútil.

Con esos mimbres es difícil sacar algo más de un debate en el que los grupos que apoyan al gobierno merecen no más que esta frase para que resumamos sus aportaciones.

Estos 39 señores son los que atravesarán con nosotros esta crisis, (sí señor Berriolope, crisis), o como la alta velocidad de altas prestaciones, en versión dual solo para Cantabria porque somos los más guapos… llegará más tarde, bastante más, que el fin de la crisis (que sí, escuche a Rafael de la Sierra).

Aquí al menos, y podemos darnos con un canto en los dientes ya que no tenemos debates estériles y artificiales sobre nuestra identidad, ni tenemos que hacer inmersiones lingüísticas con el idioma del terruño de turno (¿por qué no apostamos por el inglés en la misma medida que otros lo hacen con las lenguas autonómicas?), ni tan siquiera tiramos el dinero del contribuyente en aprobar “consultas populares” irrealizables.

Vamos, que podía ser peor.


Oscar San Emeterio

Tras su primer año al frente de la alcaldía de Santander, Iñigo de la Serna hace balance, y de momento sigue prometiendo como decía no hace tanto el presidente del Sevilla C.F., el señor Del Nido “que lo mejor está por llegar”.

Si miramos a lo que ha cambiado respecto a su antecesor, me viene a la cabeza lo relajado y tranquilo que se muestra Revilla cuando coincide con “éste” alcalde de Santander. Decir que los regionalistas le adoran quizás pueda sonar exagerado, sobre todo si metemos en la ecuación al, ahora sí, inquieto grupo municipal regionalista, pero lo cierto es que, de momento, el PRC, no es un problema para De la Serna.

Cuando aparece un consejero regionalista por la Casona, o el alcalde entra en una de sus consejerías, sobre todo “la infinita”… no sigo, que estamos en horario infantil.

El PSOE de ahora, inquieto y precongresual, poco se parece al de la anterior legislatura, ya que donde antes Lola era pieza vital para arreglar “lo de La Remonta”, ahora aparece como urdidora de torpes maniobras concursales que han servido para alimentar aquella polémica del proyecto presentado en 2005 y después “re-presentado” para el concurso de ideas, y todo eso que se desencadenó en plena campaña electoral.

Entre los socialistas Iñigo distingue entre los malos malísimos como Lola Gorostiaga, o Christian Manrique, otros que depende del día caso del delegado de Gobierno, Javier Del Olmo, Ángel Agudo o Rosa Eva Díaz Tezanos, y finalmente el consejero de Medio Ambiente, que aunque no acaba de asfaltar la Calle Castilla, ha soltado la guita para completar la primera y la segunda parte de la primera fase del Parque de Las Llamas, ese en el que Francisco Martín no cree, pero paga.

Quizás su enfrentamiento más exótico ha sido con el presidente de la Autoridad Portuaria, en donde se ha encontrado con alguien que al igual que De la Serna, no tiene reparos en hacer según que cosas en campaña electoral, decir blanco en privado y negro ante los medios, o calentar/enfriar previamente una entrevista entre ambos, según convenga.

Iñigo está preocupado, y no le falta razón, por las inversiones de la alta velocidad y el puerto, ya que mirándonos en el espejo de Gijón o Bilbao, salimos perdiendo de todas, todas.

Son inversiones que no dependen o dependen muy poco de la acción de gobierno del Ayuntamiento, por lo que en este caso, aparte de lamentarse, poco más puede hacer el alcalde.

En realidad, la inmensa mayoría de los grandes proyectos que son realmente decisivos para la ciudad, contarán con poca o nula financiación municipal, por varias razones, entre ellas porque no hay un euro para nada.

Podrá, si quiere el alcalde, seguir colgándose medallas de futuros proyectos ambiciosos, amparado en el photoshop o el powerpoint, pero enfrente tendrá una administración, socialista en su mayoría, que quiere sus medallas y sobre todo, seguir dejando en un bluff a la gran esperanza blanca de la derecha liberal conservadora Rajoyista, Aznarista, Costista, Fraguista, Casquista, Piñeirista (no creo que muy Gallardonista), en Cantabria, que cada legislatura ve más lejos aquella ensoñación de la mayoría absoluta.

De momento, De la Serna podrá pasar a la historia como el alcalde que trajo a José Tomás, que es un titular que viste mucho, sobre todo cuando no hay mucho más que contar.

Oscar San Emeterio

Si hace unos días era Revilla, hoy ha sido Lola Gorostiaga la que se ha pasado por los estudios de ONDA CERO SANTANDER para ser acribillada a preguntas comprometidas por varios periodistas (Onda Cero, Europa Press, TVE, y El Mundo Hoy en Cantabria).

Tras los cincuenta minutos de preguntas y respuestas, vale aquello de que las cosas se ven de una determinada manera dependiendo del cristal con el que se las mire. Los periodistas que se sentaron en la mesa pueden estar satisfechos de su trabajo, hicieron las preguntas que tenían que hacer. No se hicieron prisioneros ni concesiones a la galería, mucho congreso, mucha Blanca Rosa, mucho balance desde la catástrofe electoral de las autonómicas, y por supuesto, mucho Del Olmo.

Pero claro, una cosa es preguntar lo que tienes que preguntar y otra muy distinta que el invitado reparta titulares, como hizo Revilla. Lola se ha instalado en la teoría del frontón, aquella que dice que hay temas que digas lo que digas van a seguir dando titulares y motivo de duda a periodistas quisquillosos. En este caso el frontón no fueron los periodistas, sino la propia Lola, que no ha dado ni una sola concesión a quien buscara algo nuevo u original en su discurso.

Que si la critican por esto, pues otros no lo hacen. Que si piden la dimisión de Del Olmo, pues otros no la piden. Que si vaya vaya con los jefes de Madrid que la apoyan mucho, pues oye, es normal que lo hagan. Confesó que pensó en dimitir tras las autonómicas… aunque mucha gente la dijo, “cuidadín que estas muy comprometida con muchos proyectos progresistas”, y con muchos progresistas añadiría yo.

Vamos, que daba igual la pregunta que le hicieran, ella se iba por peteneras, para posiblemente provocar que mañana algún periódico maldicente titule que Lola no ha querido entrar en este o aquel tema. En fin, que los oyentes, mis pobres, pocas conclusiones nuevas habrán sacado.

Malo cuando un político sale contento de una entrevista, sobre todo si las preguntas van a la yugular de cuestiones que están en el centro del debate político. Y Lola sabe que hoy ha salido viva, cual trucha que por mucho que aprietes se te resbala entre las manos y vuelve al río.

Que digo trucha, un frontón la hostia.

P.D.: No sé si el mérito de lo de hoy es o no de su jefe de gabinete, pero lo que sí está claro es que ya se le echa de menos en la Delegación de Gobierno, donde su sucesor hace cosas muy raras.

Estamos cada vez peor, o al menos, igual de mal que siempre. Si hace una semana me estrenaba en esta lid hablando de dos sujetos que no deberían seguir en política, el tiempo sigue dando razones para mantener esa postura, incluso de forma más enérgica. Y ya que estamos, volverles a dedicar unos minutos de mi tiempo y el suyo.

Javier Del Olmo está más cerca que nunca del banquillo, y Fernando Muguruza, que no anda lejos tampoco, ha vuelto a deleitar nuestros oídos con sus sesudas reflexiones sobre la vida parlamentaria, que él vivió la pasada legislatura, cobrando, como los demás.

Y es que mirando a lo sucedido en los últimos días, los hechos solo dejan lugar al pesimismo cuando no a la perplejidad.

En el caso de Muguruza, aunque es predecible lo que ocurrirá en sede parlamentaria con su reprobación (PRC y PSOE dirán que sí, y el PP rebuscará sinrazones para el no), todavía hay tiempo para retirarle de la alcaldía y tener la decencia de reprobar todo lo reprobable, que no es poco.

Me temo de todas formas que la sesión plenaria del día 16 será una sucesión de “y tú más”, “pues anda que tú”, y el PP se cubrirá de gloria.

Claro que para cubierto de gloria, Pepiño, y su apoyo sin fisuras a Javier Del Olmo… horas antes de que el juez vuelva a ponerle mirando a Las Salesas. Tirando de simil taurino, en tiempos de José Tomás es obligado, hasta el rabo todo es toro, y el abogado del consejero quemará todas las naves posibles.

Dicen que para ganar tiempo, yo digo que para hacer perdérnoslo a los demás. Están en su derecho, y los demás podemos dedicarnos a otra cosa.

Procesos judiciales aparte, en el PSOE cántabro se sigue separando el grano de la paja, aunque sea a través de una idem mental.

Y es que escuchando a Pepiño y al diputado por Cádiz, Alfredo Pérez Rubalcaba, cambio ¿para qué? Aquí no ha pasado nada.

“Si tuviéramos que medir el éxito por los resultados electorales, el resultado de la Ejecutiva saliente será sobresaliente o matrícula de honor”. Habla de la federal, porque de la de aquí no se puede hablar en esos términos.

Hay que retorcer más los argumentos, y en todo caso, aplicar también la doctrina Pepiño, los resultados de las generales y las autonómicas se pueden mezclar y son intercambiables, aunque no estaría de más que retuviéramos el voto de las primeras en las segundas.

José Blanco pasó como un ciclón por Cantabria, y tras escuchar sus palabras parecía que por un momento se había equilibrado un partido, en el que por cierto, él debería mantenerse al margen, lo que pasa es que el aparato es el aparato, y el aparato está para ser usado.

Pues nada, al día siguiente, Blanca Rosa Gómez Morante hace lo único que podía hacer, salir también como un ciclón, atrincherarse en la democracia interna, despotricar contra la injerencia federal en lo regional, para de paso pedirle a Pepiño que respete los congresos regionales al menos tanto como las primarias demócratas norteamericanas.

A las palabras de Blanca Rosa se une el varapalo judicial a Del Olmo, y el huracán Blanco se queda borrasca, que aunque no deje grandes daños materiales, sí al menos nos permite guardar en el baúl de los recuerdos aquella semana en el que Pepiño y Alfredo pintaron en Bonifaz el mundo de color de Rosa, perdón, de Lola.

Oscar San Emeterio

SE PODRÍA HABER TITULADO: TE HAS LUCIDO PEPIÑO, pero es que estoy muy liado para hacer montajes fotográficos.

La Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha desestimado el recurso que presentó el consejero de Industria y Desarrollo Tecnológico, Javier del Olmo, contra el auto de esta misma sala que le imputaba por dos presuntos delitos de obstrucción a la justicia, uno de ellos en concurso con otro supuesto delito de prevaricación.

   El citado auto, dictado el pasado 16 de mayo, apreciaba indicios de delito por la actuación del titular de Industria cuando, en la pasada legislatura, era presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, en el despido improcedente a un directivo por declarar a favor de un trabajador en un proceso de reclamación de categoría.

   El auto abría la puerta a la celebración de un juicio en el momento en que se presentara escrito de acusación particular. Tras el rechazo al recurso de Del Olmo, se pasa ahora al trámite de apelación ante la misma sala, que lo estudiará, pero sin la presencia del juez instructor y del magistrado Santiago Pérez Obregón, que se inhibió porque participó en la fase social y laboral de este proceso.

   En su recurso, el consejero de Industria alegaba contra la tipificación de los hechos como penales, sosteniendo que para ser penal se requiere la existencia previa de un delito o falta penal previo, que atentara contra la vida, la integridad, la libertad sexual o los bienes, así como que se ejecuten en represalia por una actuación procesal previa.

   La Sala rechaza esta interpretación basándose en la doctrina del Tribunal Constitucional que extiende las acciones objeto de delito penal a las cometidas sobre denunciantes y testigos de procedimientos como represalia por su actuación en un procedimiento judicial.

   El recurso de Del Olmo también planteaba que el despido del empleado se produjo como consecuencia de una pérdida de confianza, y que las condiciones vejatorias que denunciaba otro trabajador eran, en realidad, las que se correspondían con su puesto, por lo que rechazaba que fueran represalias por actuaciones procesales previas.

   Sin embargo, la respuesta al recurso se basa en las diligencias de investigación que, a juicio de la Sala, “permiten sostener la existencia de indicios racionales” de una represalia por actuaciones procesales.

   Para ello, se basa en la sentencia previa por los despidos, emitida por el Juzgado de lo Social, que destacaba la “endeblez” de los argumentos utilizados como “excusa para disimular los verdaderos motivos” del despido, y también entiende como “represalia” la situación laboral en que quedó después de la primera sentencia.

   Del Olmo también argumentó en su recurso que para considerarse los hechos prevaricación debe tratarse de asuntos administrativos, con resoluciones injustas dictadas así a sabiendas, algo que estimó no sucede en los hechos investigados.

   El consejero entiende que los despidos o cuestiones laborales no son asuntos administrativos, y que actuó bajo el asesoramiento de los responsables jurídicos y de recursos humanos, creyéndose competente para adoptar estas medidas.

   Por el contrario, la Sala responde que dada las condiciones de organismos públicos que tienen las Autoridades Portuarias, los temas de personal son actos “claramente” administrativos, y se insiste en que el despido como represalia constituye una “decisión arbitraria” y “a sabiendas”.

…monta tanto, Javier como Fernando.

Mirando a nuestro entorno político más cercano quien más quien menos, por diferentes cuestiones, se siente legitimado para defender esto o aquello, y afear la conducta del contrario, que lógicamente, no está legitimado para casi nada.

Si la legitimidad jurídica se refiere a la ley, la legitimidad política se refiere al ejercicio del poder, aunque no debe confundirse legitimidad política con afinidad política.

Según el diccionario, legitimar es convertir algo en legítimo. Claro, dicho así, no queda claro si lo que se legitima es algo que antes no era legítimo y ahora sí lo es.

En esta categoría podríamos situar la postura del Presidente Regional con el caso Del Olmo, y sus cuitas judiciales por su particular modo de ejercer un cargo público de responsabilidad, donde a diferencia de la empresa privada, las formas también importan.

Pero no hablo de legitimar esta o aquella conducta del Consejero de Industria, sino al hecho de que una conducta ilegítima en el pasado, como era ir más de la cuenta por Las Salesas, ahora, que hay conductas ilícitas de primera (malversar) y de segunda (apretar las clavijas a funcionarios díscolos), es simplemente el resultado de la acción de un juez demasiado quisquilloso y posiblemente hasta deslegitimado… puestos a repartir carnets de legitimidad.

Y en estas estamos cuando tras muchos días, sale a la palestra el presidente del Partido Popular en Cantabria, Ignacio Diego, y se anima a decir en público algo que no sólo Del Olmo había puesto en duda, que el Consejero de Industria debería coger las de Villadiego.

Pues sí, tiene razón, por mucho que Del Olmo pida la opinión de catedráticos de derecho, e incluso se atreva, sin rubor alguno, a comparar su situación a la de un empresario privado que se pasa de frenada con uno de sus empleados.

Quizás habría que decirle al Consejero de Industria que tanto donde está ahora como en su anterior cargo, él dispara con pólvora ajena, y que si estuviera al nivel del resto de los mortales no estaríamos manejando conceptos como el aforamiento o la acción de la abogacía del Estado, tan reservados para determinados altos cargos públicos, como inaccesibles para el resto de contribuyentes.

Pero claro, aquí estaba yo esperando desde hace tiempo al señor Diego, con la curiosidad de que la ecuación sea completada con otro nombre, Fernando Muguruza, el alcalde tránsfuga de Castro Urdiales, que es alcalde, porque el PP quiere.

Del Olmo, que por cierto no reconoce a Muguruza como alcalde, debería seguir el mismo camino que el primer edil castreño, y en ambos casos todo está en manos de esas primeras figuras políticas que se cargan las alforjas de legitimidad con una facilidad pasmosa.

Lo de Muguruza, cada día está más complicado y va metiendo al PP en una hipoteca política en donde el Euribor lo fija la acción de la justicia, que ahora resulta que le tiene manía al alcalde, ya ves tú.

Con que Diego se olvide de su alocada teoría de cambiar la alcaldía de Castro por la Presidencia Regional, y tenga la decencia de dar un paso atrás, miel sobre hojuelas.

En el caso Del Olmo, dando por perdido el criterio del propio afectado, Lola o Revilla, Revilla o Lola, pueden dar el paso… y repartirse después la legitimidad, como personas o como partidos.

Oscar San Emeterio


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