Posteado por: Oscar Sin Nick en: Julio 15, 2008
A partir de esta semana nos podremos sentir como una región eminentemente turística, bandera del sector servicios, ya que es por estas fechas cuando hará su llegada la marea de visitantes que nos acompañará hasta finales de agosto. Es precisamente ahora cuando seremos menos infinitos y estaremos más saturados, prepárense que… ¡¡¡ya están aquíííí!!!.
Es en esta época cuando somos conscientes de que nuestras carreteras no admiten tanto tráfico, nuestros hospitales cruzan los dedos para que no haya más percances que los necesarios, y las atracciones turísticas habituales, saturadas para variar.
Un año más nos volveremos a preguntar por la desestacionalización, por poder repartir a lo largo del año la avalancha turística estival, y un año más, al menos durante este mes y medio, ni seremos la otrora gran reserva ni tampoco infinitos, porque somos más bien los de siempre, desacelerando o en crisis, que de todo hay.
¿Qué sentido tiene visitar el teleférico de Fuente Dé si tienes que esperar tres horas tu turno? ¿Dónde está el encanto de Santillana del Mar cuando tienes que abrirte paso a empujones y taparte los oídos por el ruido infernal y nada medieval de la excursión organizada de turno?
Cabárceno sigue siendo un referente nacional, pero verlo entre claxons y atascos, por no hablar de los comportamientos incívicos de quienes insisten en alimentar a los animales por su cuenta, no es lo mismo.
De todas formas no sé si hay un modelo turístico para la región, en donde se haya abandonado definitivamente la excelencia y se apueste de forma decidida por la masificación. Es decir, ¿queremos seguir estando solitos durante el año y excesivamente acompañados durante mes y medio? ¿Cuál es la región que queremos enseñar? ¿Hacia dónde vamos? ¿No deberíamos vender que para degustar adecudamente Cantabria es mejor venir en cualquier otro momento del año?
Lógicamente no vamos a poner un cupo de visitantes ahora, sobre todo en este año de crisis en aceleración, ya que la masificación no solo nos afecta por estos lares, espero. Aunque aquí la avalancha de visitantes sea de peor digestión, dicho sea de paso.
Por cierto, cuando digo que espero que la masificación sea general, es porque me ha llamado poderosamente la atención la poca gente, para la época en la que estamos, que he visto durante una reciente gira por el Levante español.
Aparte de achicharrarnos a conciencia con el inhumano calor de Murcia, encontramos sitio en las playas de alicantinas, así como en La Manga, sin esfuerzo alguno. No hicimos apenas colas en Terra Mítica, y paseamos sin agobio alguno por la sorprendente Cartagena y la comercial Elche.
Había gente por la calle, se veían guiris, pero no parecía temporada alta ni mucho menos. Si hasta encontramos sin dificultad una buena mesa para comernos un ajustado (calidad-precio) menú del día en la zona más típica de la capital alicantina, en primera línea de su infinito paseo marítimo.
La gente no está para dispendios, debe ser eso, o igual es que están ahorrando para venir a visitarnos justo ahora… ¡oh cielos!.
Si me apuran puede ser hasta peor. Igual es que va a bajar el número de visitantes, y ni siquiera en agosto harán el agosto quienes tienen esta época subrayada en rojo en sus calendarios.
Oscar San Emeterio.
Lo de FITUR daría para un libro. Hay que ir, pero el “día de Cantabria” en FITUR no deja de ser una noticia de consumo interno, que no sale de los canales habituales (regionales), sin repercusión alguna fuera de ese ámbito.
Habría que cambiar muchas cosas en la gestión del turismo, pero de momento… hay lo que hay.
Es curioso lo de FITUR, cuando vuelves y lees la prensa regional parece que Cantabria ha sido el centro de la feria.
Por supuesto que hay que ir pero se debería decir que casi todos los paises organizan un acto y exponen más de cien naciones, 17 autonomías y no sé cuántas ciudades turísticas durante menos de una semana ………el resultado de la división lo dice todo.
Hace falta menos triunfalismo y más trabajo.
La masificación… el cambio del turista medio o vete tú a saber a cambiado también con la fisonomía de Cantabria Infinita… creo que nos estamos convirtiendo en lo que fue el Torremolinos de los 70… estamos de moda… o era ¿de modé?
Pues aquí en Noja… no llega la masificación.., hay muy poca gente y una de dos o se han puesto de acuerdo para venir todos en Agosto… o si no vienen esto será un desastre para los que apuestan por este tipo de turismo una vez al año…
Vienen pocos el fin de semana… pero luego se vuelven…
Que vayan pensando en otro tipo de turismo… que vienen vacas flacas…
Un abrazo
Cantabria es pura fachada, y muchas de sus ciudades también.
Santander es un ejemplo, comparad el Sardinero con el Cabildo, Valdenoja con el Barrio Pesquero. Y Torrelavega va en el mismo camino. Favoreciendo el centro, y olvidando las periferias, además de obcecarse en promover desarrollos urbanísticos (Mies de Vega, Sierrapando, Tanos) que necesariamente crecerán en detrimento de servicios a “los otros” barrios.
Dos realidades, dos políticas, muchas desigualdades.
Mientras seguimos apostando por soplados, por ciudades del cine, la industria va como va. Sniace parada hace más de un més, Haulotte ni se sabe, GFB parecido, Tanos-Viérnoles en veremos, Reocín estancado… Ni industria ni I+D; en un tiempo, todos besando por donde pasan los turistas.
¿asentar las bases de una construccion nacional razonable?… esto de la construcción nacional no lo pillo bien…
Esta subida del 2% en realidad es una bajada por que el IPC ha subido un 5%.
Creo, si no lo he entendido mal, que el 2% fue de enero a marzo; pero de abril a junio, ha bajado un 0,3%.
Julio 15, 2008 a 5:09 pm
Muy interesante el artículo ¡Felicidades!.
Creo que no hay un proyecto turístico claro para nuestra región.
La excelencia y la calidad son sólo “palabros” que ayudan a rellenar discursos y proyectos bien demasiado vacíos o bien demasiado abstractos y siempre, siempre inconclusos.
La realidad, por ejemplo, es que tenemos las mejores cuevas prehistóricas pero ¿cómo llegar a ellas cualquier día del año?, buscad un folleto en inglés de Cabárceno para una niña de intercambio, y en el mismo sitio o vas al restaurante o vas al restaurante –el selfservice cerrado- aunque te cobren precio de temporada alta……..y para qué movernos del lugar ni una o escasas fotos, folletos o referencias al resto de las posibilidades turísticas de la región en sus tiendas, restaurante o puntos de información. Esto sucedió en el mes de marzo de este año.
Eso sí en el bar de FITUR juerga a tope………….